lunes, 5 de septiembre de 2011

15. Tableta XII. Gilgamesh, el árbol talado, el infierno.

El árbol de la vida, relieve asirio



Tableta XII[1]

(El texto nos describe un árbol).

GILGAMESH TALA EL ARBOL DE LA SERPIENTE


Entre sus raíces, la serpiente ‘que no conoce el reposo’ había hecho su nido;

en la cima, el pájaro de la tempestad había anidado a su pequeño; 3

en el medio, había hecho su morada Lilla (Lilith).

........................ (poco utilizable) .........................

Gilgamesh ................... su hacha en la mano,

hiere a la serpiente ‘que no conoce el reposo’ entre las raíces del árbol; 10

en su cima, el pájaro de la tempestad

toma a su pequeño y se refugia en la montaña;

Gilgamesh destruye la morada de Lilla;

él dispersa su casa destruída.

Troncha el árbol de raíz, golpea su cima

y las gentes de la ciudad llegan para cortarlo;

él lo regala a la brillante Innana para hacer un asiento; 20

se lo da para hacer un lecho.

De sus raíces él hace su “pukku”[2];

de su cima hace su “mikku”[3].


RITUAL DE GILGAMESH: PUKKU Y MIKKU

(En seguida Gilgamesh y los asistentes se reúnen, porque Gilgamesh lleva a cabo ritos mágicos con el “pukku” y el “mikku”. Él traza un círculo alrededor del “pukku”:todos deben guardar silencio; nadie abre la boca, salvo una pequeña que da un grito; entonces)

su “pukku” y su “mikku” caen en la Gran Morada[4] 37

él pone la mano, pero no los puede alcanzar;

pone el pie, pero no los puede alcanzar.

Entonces se sienta ante el palacio de los dioses del mundo subterráneo, 40

derrama lágrimas y su rostro se vuelve amarillento:

“¡Oh, mi ‘pukku’; oh, mi ‘mikku’!

¡Mi ‘pukku’, cuya fuerza era irresistible!” 43

(Gilgamesh se propone ir a la casa de un carpintero, sin duda

para reemplazar esos dos objetos).

“Mi ‘mikku’ de la danza rítmica inigualable!

Mi ‘pukku’ que antes estaba conmigo en casa del carpintero.

La mujer del carpintero estaba entonces conmigo,

como la madre que me dio el ser.

La hija del carpintero estaba entonces conmigo, como una hermana joven.[5]

¿Quién me traerá mi ‘pukku’ de los Infiernos?

¿Quién me traerá mi ‘mikku’ de los Infiernos?”

Su servidor, Enkidu, le dice:

“¡Oh, mi señor! ¿Por qué llorar? ¿Por qué tu corazón está afligido? 50

Hoy yo iré a buscar tu ‘pukku’ a los Infiernos;

tu ‘mikku’, de los Infiernos te lo traeré”.

Columna I

PRESCRIPCIONES PARA NO ATRAER A LOS

ESPIRITUS DE LOS MUERTOS


(Un mago [6] o el mismo Enkidu, da consejos a Gilgamesh sobre la conducta a seguir cuando se asoma a los infiernos, para no irritar a los espíritus).

“No te pongas ropas limpias, no te untes con buen aceite, 14

pues los espíritus de los muertos, atraídos por su olor,

se apiñarían a tu alrededor;

no poses tu arco sobre la tierra,

(si no) los espíritus de aquellos que han sido heridos por el arco te rodearían;

no lleves tu bastón en la mano, 20

(si no) los espíritus de los muertos te encadenarían;

no te calces con sandalias los pies,

para no hacer ruido golpeando el suelo.

Si amas a tu mujer, no la abraces;

si estás encolerizado con ella, no la golpees. 25

Si amas a tu hijo, no lo abraces;

si estás encolerizado con él, no lo golpees.

(Si no) el lamento de la tierra se apoderaría de tí!

(El lamento) de la muerta que alberga,

de la muerta que alberga,

la madre de Nin-Asu[7],

cuyo cuerpo sagrado no cubre ninguna ropa, 30

cuyo pecho santo no vela ningún tejido.[8]


GILGAMESH Y EL MUNDO DE ULTRATUMBA

Columna II

Gilgamesh se dirige al templo,

vestido con ropas limpias

y perfumado con buen aceite:

a su alrededor, los espíritus forman círculo.

Posa su arco sobre la tierra,

y los espíritus de quienes fueron muertos por ese arco lo rodean;

lleva un bastón en la mano,

calza con sandalias sus pies,

hace ruido golpeando el suelo,

abraza a su mujer cuando la ama

y la golpea cuando está encolerizado con ella;

abraza a su hijo cuando lo ama,

y lo golpea cuando está encolerizado con él;

y el duelo de la tierra se apodera de él.

(El duelo de) la muerta que alberga,

de la muerta que alberga,

de la muerta que alberga,

de la madre de Nin-Asu,

cuyo cuerpo sagrado no cubre ninguna ropa,

cuyo pecho santo no vela ningún tejido.

Puede Enkidu subir de los Infiernos;

no se ha apoderado de él el destino, no se ha apoderado de él un espectro,

(sino que) la tierra lo ha apresado;

no se ha apoderado de él un demonio del inflexible dios Nergal, 25

(sino que) la tierra lo ha apresado.

Sobre el campo de batalla de los valientes él no ha mordido el polvo,

(sino que) la tierra lo ha apresado.

El hijo de Nin Sun se lamenta por su servidor Enkidu,

y se dirige solo al templo del dios Enlil, a quien le dice:

“¡Oh, padre, oh Enlil! He aquí el ‘pukku’ se ha caído a los Infiernos;

He aquí el ‘mikku’ se ha caído a los Infiernos!


EL ESPÍRITU DE ENKIDU SUBE DE LOS INFIERNOS

Columna III

¡Pueda Enkidu subir de los Infiernos,

pues no se ha apoderado de él el destino” ... (repite lo anterior)

Enlil, el padre, no responde; habla sólo al dios Sin:

“¡Oh padre, oh Sin! He aquí el ‘pukku’ se ha caído a los Infiernos.

¡Pueda Enkidu subir de los Infiernos,

pues no se ha apoderado de él el destino” ... (repite)

A su vez dice el padre Ea, dirigiéndose al propio héroe Nergal:

“Abre ahora el hoyo que comunica con los Infiernos,

y que el espíritu de Enkidu regrese de allí;

¡que pueda conversar con su hermano!” 25

El valiente héroe Nergal abre el hoyo que comunica con los Infiernos,

y el espíritu de Enkidu, como un soplo, sale de ellos.

Gilgamesh y él han entrado en conversación. 30


Columna IV

ENKIDU EXPONE LA LEY DE LOS INFIERNOS


- Dime, amigo mío; dime, amigo mío,

dime la ley que gobierna el mundo subterráneo que conoces.

- No te la diré, amigo mío; no te la diré;

si te dijese cuál es esa ley, te vería sentarte para llorar!

- Y bien, sea; yo quiero sentarme y llorar.

- Lo que has tenido cerca, lo que has acariciado y daba goce a tu corazón,

es ahora roído como un vestido por los gusanos.

Lo que has amado, lo que has acariciado y daba goce a tu corazón,

está ahora cubierto de polvo.

¡Todo se hunde en el polvo;

todo se hunde en el polvo!

(Falta el fin de la columna IV, y la columna V).

Columna VI

(laguna)

- Aquel que la muerte ... (laguna)... lo has visto?

- Lo he visto: está tendido sobre un lecho, y bebe agua fresca.

- Aquel que cayó en la pelea, ¿lo has visto?

- Lo he visto: su padre y su madre le tienen en alto la cabeza, y su

mujer se estrecha contra él.

- Aquel cuyo cadáver estaba abandonado en el llano, ¿lo has visto?

- Lo he visto: su espíritu no encuentra reposo en los Infiernos.

- Aquel cuyo espíritu no tiene a nadie que le rinda culto, ¿lo has visto?

- Lo he visto: come los restos de las ollas, y las sobras de los platos

que se arrojan a la calle!


FIN

De: Contenau, G. “L’epopee de Gilgamesh”. Paris, L’Artesan du Livre, 1939 pp. 63-159.

(Salvo los textos tomados de Evans Pritchard y de Kramer, según se indica en las correspondientes notas al pie.)



[1] Texto sumerio G.

[2] Tambor.

[3] Palillo de tambor.

[4] Los Infiernos.

[5] Trozo perteneciente al texto analizado por S.N.Kramer y traducido al castellano por J. Bottero en la obra “La Historia empieza en Súmer”, Barcelona, Editorial Ayma, 1961.

[6] Texto asirio A.

[7] Diosa de la medicina.

[8] Traducción de N.S.Kramer.

4 comentarios:

  1. ¡Recién veo que están todos los archivos!! Genial, los voy a ir copiando en una carpeta para después imprimirlos. Estupendo, Ramón, un abrazo

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